martes, 26 de abril de 2011

Propiedad intelectual, ¿penalizaciones justas para todos?

La ley de propiedad intelectual es creada con el fin de proteger a los autores originales de todo tipo de obras intelectuales, artísticas, musicales, educacionales.
Como todos sabemos, la mayoría de estos autores realizan estas obras para contribuir con sus conocimientos, descubrimientos o ideas a toda nuestra sociedad, pero también algunos lo hacen como trabajo, lo que implica que su forma de vida está basada en estas obras y para ello deben tener ganancias que vengan de ellas.
En cuanto a lo educacional, más allá de buscar los beneficios económicos los autores de este tipo de obras o textos buscan que los estudiantes lleguen a desarrollar su creatividad, intelecto y conocimiento basándose o apoyándose en este tipo de obras.
Esto es lo que busca proteger esta ley.
Pero con el paso de los años y con el descubrimiento y masificación del uso del internet, los casos de copia o “piratería” han ido aumentando.
Los mismos autores originales autorizan a algunas personas, que bajo todos los resguardos legales, distribuyen copias o en el caso de las obras de arte, los mismos originales para la entretención y deleite de todos aquellos que están interesados realmente en ellos.
Pero como ocurre la mayoría de las veces, existen quienes buscan sacar provecho de forma rápida y efectiva del trabajo de otros.
Algunos lo hacen exclusivamente para ganar dinero, otros para evadir al gran desembolso económico que significaría poder contar con tener alguna copia original de algún libro o de ver alguna pintura genuina en alguna exposición exclusiva. En el caso de los estudiantes la mayoría de las veces solo lo hacen por ahorrar algo de dinero, pero cuando del simple ahorro de dinero pasa al apropiarse de los conocimientos que son de otros, pasamos de nuevo al lucro y aprovechamiento con y de las ideas de otros.
Es aquí cuando nos damos cuenta que el aprovechamiento de algunos, minimiza las buenas intenciones de aquellos autores que solo buscan ayudar, entretener e incluso aconsejar a todas las personas que lo necesiten.
Es por esto que las penalizaciones que la ley impone a estos delitos de copia indiscriminada son tan severas, llegando incluso a penas carcelarias.
Quizás para aquellas personas que solo buscan ganar dinero evadiendo impuestos y haciendo un trabajo rápido y fácil están bien estas penas, pero ¿Qué pasa con aquellos que solo buscan tener la música de su grupo favorito, o tener en la pared de su pieza, aquella obra de arte que les encanta pero que están muy fuera de su alcance en su forma original?¿debe la ley penalizarlos de la misma manera?
La pregunta queda abierta para todo quien quiera opinar.

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